jueves, 9 de junio de 2016

gourmet





Hoy ando con fantasmas en mi living,
esperando algo de alivio los convoco a compartir mesa esta noche.
Es que  ellos se me  ríen a mis espaldas y
hoy nos reiremos todos, en la cara.
Hoy ceno con fantasmas
agregando más sal a la existencia
Imaginando las cosas que no fueron,
que los gestaron, que los sostienen.
Hoy pincho tripas y preparo mi corazón al rescoldo.
Pimiento penas.
Pelo las risas, corto y pincho con esmero cada beso.
Hoy cuento mis dolores, escucho anécdotas y renuncios.
Quedo en ridículo y trago lágrimas en copas de colores.
Saboreo el postre que todavía tiene tu risa.
Capaz en modo amiga...
mis fantasmas  no me hacen más bullying.


velando al muerto



Tengo suficiente tierrita en mis uñas.
Es que acabo de enterrarte .
Arduo fue el intento de eliminarte. Difícil fue el intento.
 Casi  una quimera y, por momentos, una utopía...de las más enrevesadas.
Resultó difícil, sobre todo, convencer al corazón.
Siempre me juega un combate desde las antípodas.
Nunca acuerda ni con mi cuerpo ni con lo que pienso.
Tengo un corazón cobarde, poco lúcido y creyente.
Tan esperanzado él con esto del amor, como si fuera cierto.
Tuve largas reuniones argumentando lo imperioso de tu muerte.
Pero él salía con esto del lado izquierdo, del hilo rojo, del para siempre.
Tengo un corazón idiota. Sépanlo.
Así que , acabado el espacio del debate inteligente,le empecé a mentir.
Le dije al corazón que iba a quererte.
Que tus imbecilidades resultaban, en fin, encantadoras.
Que no desearte no implicaba abandonarte.Que no arder de ganas... no era tan grave.
Que me gustaba fingir.
Que adoraba tus olores, tus chistes y tus torpezas.
Y se sentó en silencio entre las sábanas desordenadas ,de dormir no más, y brindamos con ron pero en silencio.Mi corazón y yo, por fin de acuerdo.
Con un corazón dormido,intoxicado y en ponzoña. Así recorrí la noche.
Con un corazón espasmódico y trepidante, así recorrí esta calle.
Y te maté con certeza. Sin venganza. Con alivio.
Mordí uñas, tragué tierra.
Con un corazón arrojado a patadas a la alcantarilla es posible matar... para vivir.




la conquista del desierto

No me gustan los secos.  Los hombres secos y las mujeres secas.  Tan correctos y agrios.  Prolijos y ordenadores.  Con carteles y...