domingo, 22 de julio de 2012

Vacaciones de invierno

Quiero asesinar inviernos burgueses. No lo cuento seguido para que no me acusen de apología. Generan dolores inmensos, de los que no se miden..por pudor. Te congelan y meten adentro. Te persiguen con paisajes nevados, gorros de colores, niños englobados en las calles, obras teatrales baratas con producciones baratas y poco ensayo. Te venden mujeres cubiertas con cadáveres, hombres aburridos leyendo diarios al sol. Abren preguntas que indigan del adondetevas...acusando a los del mequedoacá. Te ofrecen la ilusión de ser libre para elegir destinos, libre viajando por el mundo...presos. Te obligan a renovar guardarropas, a tomar café y comer chocolates mientras tantos te miran, de cerca, con frío inflando tu orgullo de pertenencia. Te hacen creer que es natural esquiar en invierno,tirar nieve, hacer muñecos y sonreir. Y como soy bien hembra desnudo los excesos del consumismo en las ofertas y, caliente como chocolate en un centro de esquí te digo...matemos al invierno, incendiemos sus mentiras en hornos de calentura real. Corramos contra las filas de invierneros y hagamos zancadillas a sus putas vacaciones. Que se caigan y se miren, que despierten del sopor de hibernación para temblar en revoluciones gregarias donde más importante que el viajar sea el quedarse a entender, a plantar banderas. Tomemonos vacaciones del invierno, definitivas, contundentes. Y eso no está tan malo...

la conquista del desierto

No me gustan los secos.  Los hombres secos y las mujeres secas.  Tan correctos y agrios.  Prolijos y ordenadores.  Con carteles y...