viernes, 30 de abril de 2010

blanca y radiante


Si se pudiera pintar la luna yo elegiría el negro.
Montada en una negra luna viajaría por tus sueños tan oscuros también, para que no se note...y con la bohemia negra, el vino negro y mi vestido negro...me quedaría quieta en tu noche, cerca y en silencio.
Y si no...le pondría un rojo. Le agregaría un piolín y como un globo aerostático volaría por tus pasiones. Como mis medias rojas,mis ojos encendidos y música que ni suene por caliente. Y mordería el globo hasta comerlo íntegro y quizás caerme.
O de azul. Ahora flotando en medio del mar. Una luna azul a la que subirse aguerrida para conducirla con un timón que no funcione. Navegar tus pensamientos, tus humores...Manejarte, a mi antojo. Desafiar al viento con el que intentás amenazarme. Y ganarle.
Luna amarilla no. Se confundiría con el sol...y ya estamos bastante confundidos.
Pintarla de rosa es muy barato, fácil y liviano.
De verde...y hundirme en tus selvas, las más atrevidas, tibias y húmedas, calurosas y marginales. Mojarme en tus charcos, entregarme a tus pantanos y perderme sin rescate posible.
Y pienso en el naranja, hacerla jugo y beberla en copas de colores.
En violeta revolucionaria y con luchas de género.
O multicolor como la unancha.
Pero...creo que la dejo blanca...porque es linda, inspira a los lúcidos y a los no tan lúcidos y...me permite mentirte y que te creas que a los cuarenta y tres....soy virgen.

lunes, 26 de abril de 2010

los devoran los de afuera


Se me complica disimular que no me gusta. Es que lo quiero por costumbre, porque me cuida, porque es como un hermano...
Yo tenía casi veinte cuando me entregué a sus brazos. No podía pensar en otra cosa. No lograba concentrarme en la facultad, ni al preparar finales, ni quería salir con mis amigas. No había mejor plan que estar atenta al teléfono esperando que me llame.
Él militaba en en partido obrero y participaba en las asambleas casi permanentes que reivindicaban derechos.
Además era músico y tocaba en cada festival solidario al que lo invitaban.
El micrófono le permitía, en las asambleas o en el escenario, sentirse como un referente de la ética colectiva.
Imposible no amarlo.
Y así dejé de recordarme, de mirarme en el espejo, de estudiar convencida, de escuchar a mis amigas.
Andaba de su mano, como un objeto que a él lo completaba, algo así como un morral, una mochila, la guitarra.Caminaba a su lado con velocidad y me sentía admirada por el mundo, algo así como los muñequitos de las tortas de bodas.
Y me enseñó a discutir, a pensar, a escuchar música, a elegir, a comprar libros, a entablar relaciones...
Y, de manera ilusoria...fuimos uno. Medias naranjas, el uno para el otro.

Ayer me rozó el antebrazo el vecino del noveno.
Me sacudió con urgencia contra las rejas viejas del ascensor. Me llevó a su depto, preguntándome qué quería hacer...y no pude contestar.
Me arrojé en el sillón y a carcajadas abiertas le contesté que en este momento...no me importaba nada.
Y sin dudarlo me trepé a su cuerpo siendo atrevida.

viernes, 23 de abril de 2010

de mi mayor consideración....solicito


Qué dificil se me hace.
Tantas veces siento que voy a renunciar y cuando me decido hacerlo ya no tengo tan claro a qué puedo renunciar.
Ser fuerte y eficiente, inteligente y sensible, creativa y profunda, sensual, sexual, maternal.Estar buena pero hacer como que no me importa, tener onda para ir a un ensayo o escribir un cuento, llegar a fin de mes, respetar al pibe del semáforo, trabajar en una ONG, demostrar que soy zurda, honesta, que tengo ideales y sé defenderlos, que nadie avasalla mis derechos pero soy tan tolerante que todo puedo negociarlo, que no lloro, ni me desmayo, ni hago escenas. Que no me preocupa la fidelidad ni la infidelidad, que sé lo que es ser amiga, que me gustan los vestidos pero aclarando que de diseño independiente, que detesto a los militantes porque se venden mucho al como sí, que no me gustan los jet set...ni los del folk, ni los de los clautros académicos, ni los de los derechos humanos. Que no transo. Que no soporto los acuerdos implícitos del machismo instalado y me molesta que las bailarinas bailen descalzas y los bailarines con terribles botas. Que no me banco que él te lleve a cenar. Que no me importa lo que opinan pero quiero que de mi se sepa lo mejor.
Traéme ya un formulario. Renuncio.

martes, 20 de abril de 2010

qué pretende usted de mi


Me gusta que te calles. Que camines a mi lado, ni despacio ni rápido sin desacompasarnos.
Me gusta que me sirvas vino sin preguntar. Que te rías si me olvido de ponerme las medias y me duelen los pies por las ampollas. Que me regales una sombra azul para los ojos.
Me gusta tocarte el culo en la entrada del teatro. Que comas más cuidadosamente que yo. Que me pidas que te lleve en el auto y que no vaya tan rápido.
Me gusta cuando preparás la pasta con salsa y decorás el plato. Cuando ponés un mantel,comprás flores y sacás un chocolate del bolsillo.Cuando te ponés crema humectante y me dejas jugar a que te maquillo.
Me gusta que te dejes recorrer, que cierres los ojos.Que me leas un libro para que me duerma y te duermas antes de la primera página.
Cuando sos fuerte y llorás y puedo abrazarte.
Me gusta que te indigne la prepotencia y el abuso del poder. Que te enojen las herencias, de lugares, de tierras o de talentos.
Adoro que no estés pendiente del fútbol.
Me gusta verme cuando te veo, en la diferencia, en lo que admiro.
Pero voy a dejarte, porque seguramente vos vas a terminar matándome.

miércoles, 14 de abril de 2010

Noche de propaganda


Estoy abatida.
No sufro de tránsito lento, no tengo bajas las defensas, no siento mis encías sensibles.
No se me despega la prótesis dental, no cuento las calorías de los dulces que me como, no me duele el abdomen cuando menstruo ni sufro de cambios de carácter.
No se me termina el detergente de la esponja,no me quiero hacer un liftting.
Camino sobre piernas sin arañitas ni varices, no tengo el pelo ni tan seco ni tan graso.Tengo axilas que se ven como axilas.
Las alas que despliego no son las de siempre libre y no me descalzo en el living porque uso un desodorante para pisos brisas del campo.
Mi baño no huele al de la estación, mi ropa tiene olor a mi.
Lavo en el lavadero o con jabón blanco.
Cocino sin aderezos especiales, no le pongo queso crema a todas mis comidas.
Tomo agua de la canilla y, a veces, la saborizo con un poquito de limón.
Por eso, esta noche me voy a desquitar...me treparé en unos terribles stilettos rojos, me calzaré unas pantys con ligas, me pondré ese conjunto salvaje en encaje y lycra...bailaré sola en la cocina el track 7 del último disco de Calle 13 mientras lo espero...
Esta noche no lo dudo...me encaramo, apasionada, sobre Mister Músculo.

domingo, 4 de abril de 2010

cuidemos a las niñas


Están jugando a las muñecas.
Visten de rosado, se pintan las uñas, para el cumpleaños les alquilan un spa donde las maquillan y las peinan y la ceremonia final es el desfile...donde gana la más linda.
Usan tacos altos de plástico, llevan carteras con plumitas, tienen más de cinco anillos en sus manos, muchas pulseras y les cuelgan varios collares.
Lloran sin aliento, gritan adelantando un piecito y pateando el suelo. Dan vuelta la cara y amenazan con no querer más.
Se rocían con perfume antes de ir a la escuela, juegan frente al espejo y sueñan con ser princesas.
Comen poco y toman coca light. Caminan contorneándose, bailan reagetton comercial y parecen preparadas para matar...o para morir.
Esas niñas no van a ser mujeres porque así no se alcanza la pasión.
Las mujeres corremos descalzas, usamos mochila, tomamos un buen vino riendo entre amigos, bailamos desde adentro y con el adentro, gritamos los orgasmos, los deshonores, las traiciones en serio. Las mujeres nos adornamos porque buscamos la belleza o porque vamos a la guerra. Nos encantan las tortas, andar en bicicleta, oler a sexo, acariciar con las manos desnudas, llorar cuando un hijo es libre y se está yendo, dar vuelta la cara cuando pasa el hombre al que admiramos...el compañero.
Las mujeres defendemos nuestros nidos, los de todas y las revoluciones.
Levantamos en alto las guitarras, los libros, las herramientas, las ollas, las píldoras, las ideas.Con la tristeza hacemos tangos y con la elegría sainetes.
Las mujeres nos vestimos de todos los colores, como los pájaros y solemos jugar con el amor...porque aunque a veces duele...eso si que es divertido.Amenazamos con no querer más, pero al rato...ya estamos amando.

la conquista del desierto

No me gustan los secos.  Los hombres secos y las mujeres secas.  Tan correctos y agrios.  Prolijos y ordenadores.  Con carteles y...