viernes, 31 de diciembre de 2010

y te vas ahora?


Cuándo bajé dos kilos después de diez meses de dietas, siete sopas congeladas en mi freezer y la mirada en secreto de cuestión de peso casi a diario.
Cuándo domé mis rastas y aprendí a hacerme trencitas presentables en mi frente.
Cuando adquirí constancia de ir al gimnasio dos veces por semana.
Cuando terminé mis tareas laborales sin tensionarme, sin desvelarme, sin enojarme.
Cuando logré el espacio para juntarme con las brujas y disfrutar de charlas con mate y pocos cigarros.
Cuando recordé a mi vieja y me reconcilié con sus excesos, cuando despedí a mi viejo en el aeropuerto llorando para adentro, sin dramatismos externos.
Cuando estudié y aprendí, sonó el despertador y lo escuché.
Cuando me enojé de verdad con mi hijo y lo sentí como crecido, como diferente, como independiente...y se me pasó luego de un abrazo calentito.
Cuando prioricé hacer el amor cuando se pueda y no prefijando noches de novela.
Cuando sentí que escribir me genera más adrenalina que conseguir un vestido nuevo y de oferta.
Cuando elijo al hombre que me acompaña porque no ando a los saltos,,,salto con alguien que me agarra de la mano.
Cuando cuento y tengo pocos amigos a los que vuelvo a elegir, porque los admiro.
Cuando bailo solo cuando siento una chacarera.
Cuando viajo si quiero y vuelvo porque está mis casa, linda, de colores.
Cuando me consigo un buen libro y me quedo horas en el living degustándolo.
Cuando estoy por cumplir 44, tengo celulitis y venitas en las piernas, mi piel no está tan tersa pero frente al espejo, con un vestido de diseño y mis plataformas me gusto y me sonrío.
Cuando veo a los hijos de mis amigos crecer y quiero abrazarlos, a las parejas de mis amigas como cómplices en las bancadas, a los padres como casi tíos...con ternura.
Cuando reconozco que me sigo equivocando, que me equivoco aún más...que entre perra y rubia tarada no hay tanta distancia.
Cuando sigo jugando a la rebelde pero admiro a los revolucionarios que no mintieron reconociendo la diferencia y avergonzándome de mis ilusiones.
Cuando regalo más de lo que me compro.
Cuando te miro con respeto si te encuentro en el semáforo limpiando el vidrio de mi auto.
Cuando acepto que lo que tengo no es por mérito, es por azar...y que el mérito es cuidarlo para compartirlo.
Cuando hago mi balance , me emociono por todo lo que siento...ahí te vas?
Siempre me hacés lo mismo...año perverso.

viernes, 24 de diciembre de 2010

feliz navidad para mi


Hace más de una hora que aterrizó en mi terraza. Estruendoso y ordinario. Subí sin dejarme ver y me quedé espiando en el marco de la entrada, sobre la escalera.
Es tal cual me lo imaginaba, tal cuál lo ensoñé desde pequeña...torpe, exagerado, brutalmente rústico. Mal vestido, intemporalmente luqueado...Vientre enorme, brazos y piernas insignificantes, pelo largo y enredado, barba más larga aún, desprolija y alojando restos de comida. No sé si el olor nauseabundo es de él o de los renos, pero la vaharada se vuelve insoportable.
Se sentó contra uno de los muros, se sacó las botas y practicó unos cuantos bostezos desarticulados. Con la manga limpió de sudor su frente y se desparramó en la sombra que tira la planta de kiwi de mi vecino.
Bajé a mi departamento.
Elegí el mejor culotte, un soutiene de encaje , ligas y medias livianas . Me subí a mis stilletos de 20 centímetros...enormes y rojos también. Me solté el pelo y atravesé una cortina de perfume de BS. Pinté mis labios con un rouge caliente y filoso, me limpié los dientes y pellizqué mis mejillas.
Despacito, imperceptible otra vez subí la escalera.
Dormía.
Me acerqué chequeando que el profundo sueño continuaba...-pobre hombre,está agotado.
Me paré ante él con mis piernas eternas y tensas abiertas.
Bajé hasta enfrentarme a su cara.
Gotas transparentes, gotas saladas, miles de gotas recorrían mi espalda.
Sus ojos cerrados, su boca entreabierta.
Con mis brazos extendidos medí distancias hasta tocar su muñeca.
Lenta y deliciosamente abrí sus dedos con los míos, temblando.
Lo tuve entre mis manos, era mío...Con un solo y último movimiento, con prisa y sin hacer ruido.
Me deslicé escaleras abajo, cerré la puerta. Por fin, sola, frente al tesoro más valioso.
Su bolsa.

jueves, 28 de octubre de 2010

nunca pensé


Llegué a la plaza como hago cada día en la mañana. Pero de noche y sin la bolsita con pan para las palomas. Llegué a la plaza acompañada de mis fantasmas, esos que no me dejan dormir y a esta altura dejaron de asustarme.
Llegué y todo era silencio, pesado, hondo,húmedo como mi Buenos Aires.
Recorrí diagonal norte con la frente en alto interpelando a esas mujeres con mi mirada y encontrando un dolor de esos que ya no es fácil soportar.
Sola una vez más. Sola como recorro la plaza cada jueves al amanecer, sola como fui a disfrutar que bajaran el tremendo cuadro del horror...calladita, apoyada en la puerta cancel de un edificio que odio hasta el amor.
Mis viajes diarios a la plaza me permiten dejar de recordar. Me distraen las mujeres, los gritos de vendedores, los pibes que me salpican con detergente en las esquinas...yo sé que me gritan a mi...vieja loca.
Vine con mi bandera. Esa que me regalaron el día que me recibí en la Universidad en los cincuenta...la que llevé en mi mochila en cada viaje a la isla, con la que despedí amigos, con la que me tapé en las noches frías de temor,con riesgo a ser también encontrada.
Avancé en mi plaza, en nuestra plaza...desfilaron imágenes que se me caían como migas de pan. Me paré en al centro...frente a las cartas pegadas en el piso, con letras borrosas de los tantos llorares. Extendí mi bandera segura de haberle encontrado el mejor lugar.
Y lloré también...lloré en pueblo. Y esta poblada de amor y dolor me permitió desarmar casi el último de mis prejuicios...porque nunca pensé que lloraría a un peronista.

miércoles, 27 de octubre de 2010

cada diez años


No fue fácil conciliar mi sueño de anoche. Dí vueltas y vueltas, me enrosqué desprolija entre las sábanas, tiré varias veces el cobertor al suelo, abrí y cerré la ventana, miré el reloj casi sin ver para no prender la luz y desvelarme pero...
Pensaba en qué decirle, cómo mirarlo, qué contestar a sus interpelaciones...pensaba en un café o un jugo fresco, en mi vestido, o mi pijama, o mi jean...descalza, en tacos, con el pelo atado, sin peinar, sonriendo o misteriosamente callada...
Sin saber en qué momento calleron de verdad mis persianas oculares, con resto de pintura de un día agitado...me dormí.
Soñé con él....maldito....persiguiéndome por la avenida contra el tránsito...avergonzándome con preguntas que me dejaban al descubierto con todas mis miserias...
Me levanté creyendo haber escapado de tanta pasión. Fumé un paquete entero de cigarros, comí los restos de chocolates con papel dorado que quedaron sobre el microondas. Me duché. Rápido. Con la puerta abierta por si tocaba el timbre. Me vestí cuatro veces, probando el jean, el pijama, el vestido y alguna otra ridiculez. Me paseé frente al espejo ensayando un si y un no con varios tonos y cargas emocionales.
Me senté a leer. Puse ropa a lavar. Me tiré con Donovan en mi living...lo cambié por Salinas...luego por Pity.
Puse el agua a caldear...varias veces sin cebar un solo mate.
Llamé a mi madre, a su novio, a mi padre, a su ex novia, a mi hermana y sus dos ex novios...llamé al mío...
Sonó el timbre. Me sudaron las manos, la nuca, los tobillos se me llenaron de pinchecitos y corriendo atendí el portero.
-Si? dije lo más sensual que pude decir...
- El censista...paso? -agregó.
Y yo lo habilité.

viernes, 15 de octubre de 2010

inseguridad


Dame que te completo, que le pongo letra y música a tus impulsos. Pero dámelo todo, sin trampas, sin desconciertos, sin guardar pedazos ni dejar el precio como al descuido. Dame como no diste nunca, como varias veces te dieron. Sin condiciones.Yo sé muy bien que hacer con el resto de pasión que te queda.Dame sin envolturas, a cuero, sin red,amargo, hipercalórico. Dámelo ahora, ya, sin respirar, sin retener ni el aliento. Dame o te lo quito. Te lo arranco. Te robo. Ni una amenaza, ni una aclaración, ni un anticipo. Maniobra de salidera al fin. Sin promesas, ni pedido de rescate, sin aclarar nada. Enfundada en falda verde, blusa blanca, botas en tacos enormes. De atrás, como una cobarde. Con un breve movimiento que me plante ante vos,veloz mi mano en tu pecho incrustando mis uñas en la carne tibia. Amándote. Sonriendo. Me llevo tu corazón. No se devuelve. I'm sorry...

sábado, 9 de octubre de 2010

viva Chile


Hace casi 60 días que no dejo de mirarlo. En el celular, en mi depto, en su casa, en la calle, el bar, los sueños, el río, la noche, de mañana, con calor y fríos inmediatos y breves.
Me adherí a su cuerpo y no puedo dejarlo, ni por instantes. La realidad me arranca por horas de su lado pero...no puede conmigo, realidad iracunda y perdedora burlada porque en mi mente solo hay lugar para él.
Voy al trabajo y no trabajo, camino y no avanzo, estoy con mis brujas y no las escucho, me ducho y no me refresco, como y no me lleno...loca me despeino a solas, frente al espejo donde le hablo y ensayo varias sonrisas y modos de humedecer mis labios para calentarlo.
Cuando nos podemos tocar me enciendo en segundos y, sin dudas, me disparo a su cuerpo. Disparo ideas, frases interesantes, tengo humor, ánimo, misterio. Estimula mi cabeza, por dentro y por fuera y todo adquiere movimiento y da resultado... tanta velocidad, tanta locura, de esas en las que todavía nada duele.
No quiero volver al mundo de los humanos, no quiero...bancáte esta enfermedad. Si hoy yo fuera minero en Atacama...no querría que me rescaten.

sábado, 4 de septiembre de 2010

una pinturita


Y quiero seguir llorando hasta pintarme el adentro. Esta noche llorar en acrílicos , témperas y acuarelas...según la intensidad del dolor. Llorar en azul porque te vi majestuoso avanzar entre pasteles y tijeras rompiendo los papeles de mi historia. En naranjas afilados hasta besarme y morderme delirando hasta el rojo intentando borrar lo hecho hasta hoy y sin lograrlo...Llorar amarillo y chorrear mi cuello de collares dorados rogándote que me lleves, así...como a una perra.Verdes lágrimas entrando por mis labios tragando el verde hasta hacerlo claro...para entender el porqué del desamor, del fin...de la muerte. Llorar negro enfurecida, iracunda, perversa, prometiendo balearte si no me llamás en minutos.Caer en un charco de pintura blanca...para acercarme a la purahembra, de la que me fui, de la que me olvidé para enamorarte.
Y multicolor adentro y blanca por fuera, en la soledad más blanca me detengo ante el mar...azul otra vez y te veo majestuoso avanzar. Uf, otra vez.

domingo, 29 de agosto de 2010

torpe, torpecita


Yo quería ponerme medias de nylon sentada en la cama y jugando con mis piernas a estirarlas y acariciarlas lentamente.Perfumarme con un vaporizador de vidrio frente a un espejo al lado de mi cama, cepillando mi larga cabellera con un cepillo de carey sesentoso.Bailar con él enfundada en un vestido rojo picante, deslizándome sensual ante sus ojos.Entrar al baño del avión hasta retorcerme de placer y salir disimulando sobre enormes tacos, acomodando un mechón de pelo...varias veces.Sacarme el zapato y, bajo la mesa, acariciarlo suave y desenfadadamente en su entrepierna. Entrar a un hotel en un largo tapado de piel y pedir la mejor habitación entregando musicalmente la llave del auto en la recepción. Yo quería pintar mi departamento y jugar una escena de batalla con pintura blanca hasta rodar riendo enormes...felices. Correr por un parque y escondernos en los árboles. Nadar desnudos en un lago...Caminar por barrios iluminados, sin mochila ni cartera, fumando un cigarro que nunca se apaga.
Me comí cientos de escenas de películas y comics, me creí una posible valkiria, una heroína, una glamourosa hembra.
Pero se me corrieron las medias,rompí varios frascos de perfume, se me salieron las rastas, me caí bailando, en el pasillo del avión tiré varios equipajes, mis pies bajo la mesa tenían eficient, se me inundó la habitación arruinando el tapado, la pintura solo sale con agua ras y él erA alérgico, no puedo esconderme velozmente...no tengo estado físico, no sé nadar, se me apagan los cigarros y nunca encuentro el encendedor.
Me enamoro porque puedo ser su heroína...me desenamoro y todo me perece inútil, salgo del comics y apago la tele.

miércoles, 11 de agosto de 2010

feliz cumpleaños


Si yo fuera Marilyn y vos JFK no te permitiría morir de esa manera. Te besaría a diario para convencerte a través de contundentes argumentos que hay otras formas de liderar.
Me vestiría menos de raso y más de algodón para sentir tus caricias más reales también, más cercanas a la tierra y al sol.
Correría gritando por los pasillos de la casa blanca que se terminó la yerba y entraría intempestivamente a abrazarte rogando, solo con sonrisa, que me acompañes al cine al estreno de una comedia.
Abriría botellas de vino tinto y pediría empanadas por delivery hasta convencer al telefonista de que no se trata de una broma...que soy la Monroe y tengo hambre.
No me teñiría el pelo de rubio platino, me armaría rastas y te recorrería a mordiscones antes y después de cada reunión de mandatarios.
Me bañaría en las fuentes de tus plazas y me envolvería en la bandera tricolor que tanto te gusta...solo para que me la saques.
Bailaríamos rock and roll inglés, escucharíamos al polaco y cantaríamos todas las de la trova con micrófonos de mentira y ante las cámaras de seguridad.
Y en un día como hoy te regalaría la torta de cumpleaños pero....
no te cantaría con vos dulce y amarilla...happy birthday mr president...no! te gritaría que te amo y como en un buen tango te haría temblar de deseo otorgándote la lucidez como para convencerme de que el suicidio no es el camino para andar con tanto amor.

sábado, 31 de julio de 2010

vuelvo al sur


Me voy a ir a vivir a una ballena.
Con una mochila nueva, mis discos, tus libros, el mate y la computadora personal.
Atravesaré el Atlántico cabalgándola contra el viento, despeinada como me lo merezco.
No atenderé el celular, ni contestaré correos.
No cocinaré más milanesas al horno, ni compraré vestidos, ni visitaré a mi odontólogo.
Comeré lo que las gaviotas me alcancen y como tengo onda olvidaré restricciones calóricas y aceptaré hidratos exquisitos sin culpa ni deudas.
No renovaré tarjetas de crédito ni débito.
Suspenderé el pago del alquiler y mi tesis.
Me vestiré siempre de rojo porque sobre el negro y blanco queda muy bien.
Usaré stilettos y, al caer la noche me descalzaré con elegancia para esperarte.
Prenderé velas y prepararé una sopa instantánea en tazones de lata.
Me sentaré en mi ballena y miraré el cielo hasta que llegues.
Te abrazaré largo y caliente.
Te desnudaré despacito y nos daremos una ducha de ballena,caliente también.
Me agarraré de las incrustaciones de la franca e incrustaré mis dedos en tu espalda hasta sentirte casi muerto.
Entonces...lentamente te haré rodar hasta verte caer...Avisaré a la guardia costera:-hombre al agua! y me alejaré en ballena para volver a esperarte hoy. Otra vez.

viernes, 16 de julio de 2010

soy una perra


-Feliz día del amigo...le dije despacio, sin gesticular demasiado y mirando para la izquierda, acomodándome el pelo cuatro, cinco, muchas veces.
Una sonrisa descuidada fue acompañada por un gracias y sus tremendos ojos con olor a café se desviaron a un perro que nos venía siguiendo hace cuadras...
- Tenés frío vos? le preguntó al animal.
A mi no me preguntó nada.
Faltaban segundos y tenía que despedirme, no se podía extender más el momento, se esfumaba, ya. Ahora. Como intentando ser estiradores de tiempo agregué la ridícula frase...-vos tenés mi correo, no?
- Creo que si, che, nos estamos viendo.
Su espalda me sonreía con descaro.
Su pelo de la nuca sacaba una manito por el costado y casi como la reina de la fruta fina recorría el espacio de un lado al otro.
Sus pies aceleraban sin tropezarse.
La mochila saltaba feliz de seguir en viaje.
Nada se me ocurría más que perseguirlo en un enorme caballo negro , a pelo. Con armadura y lanza, a velocidad . Levantando barro hasta acercarme, alzarlo y cautivarlo, secuestrarlo, atarlo para mi y para que rápido se enamore...a pesar de haber sido tan perra.
Pero el semáforo le dio el paso.
Se fue y ni volteó...
Solo le silbó al perro, pero ese tiene dignidad!
No lo siguió.

miércoles, 23 de junio de 2010

qué hiciste m'hija?


-No sos vos, soy yo- me dijo sin medir la pupila de mis ojos...
Tras respirarme todo el aire de la esquina, patear el cordón de la vereda y prender varios cigarros hasta llegar al puente.
Qué equivocada estuve al esperarte, al retenerte, al justificarte, al sonreirte, al sentirte tan adentro.
Al dejarme seducir por una pizza berreta, vino agrio y un grupete de amigos gordos que hacían como que guitarreaban jugando a eximios artistas.
Al abandonar mis perfumes por tu extremo olor rancio propio de los partidos insignificantes con amigos, gordos también, que gastaron fortuna en botines originales.
Al dejar mis libros, mis películas, mis charlas de aquelarres por cenas largas y marrones de domingos largos y marrones, en casas largas y marrones, escuchando AM.
Al pensar que era bueno eso de compartir, de acompañar, de hacerte el aguante.
Que simple hubiera sido estar atenta. Escuchar tus fracasos y tus ganas de quedarte patinando en círculo ahí, siempre ahí.
Que tranquilizador me hubiera resultado soplar el humo.
Pero ahora es claro...no sos vos...soy YO.
Y eso hice.

sábado, 19 de junio de 2010

...que se acaba el mundo


Quiero terminar con vos. Quiero acabar con esta negociación infinita donde siempre vale más lo tuyo que lo mío.
Quiero romper con la ilusión de que será distinto, porque es siempre igual...gris. Nunca rojo.
Quiero empezar a moverme y a sacudirme de vos. Que te vayas a donde quieras con tus moscas.
Que no me llames, no me juzgues.
Quiero gritar sin que me duelas. Pisar tu mano y cortar ese dedo infame que me señala.
Quiero verte reptar y arrodillarte y resbalarte en mi cuerpo hasta caer otra vez. Hombre gris plomo.
Quiero verte en el intento de pintarte para recuperarme. Ridículo de amarillo, pusilánime de verde, infeliz de azul...
Sujeto a una existencia de rey sin reino.
Quiero terminar con vos.
Aunque ...antes te someteré a todos mis olores y colores para que, por vez primera...la que acabe sea yo.

jueves, 10 de junio de 2010

de mundial


Voy a hacerte honesta porque adoro la mentira.
Quiero que tengas estas ganas increíbles, cuando llego. Que verme tenga la heroicidad de los cada cuatro años. Que te prepares, con y sin cábalas antes de la hora y me corones con silbatos.
Que discutas las injusticias con vehemencia y disimules mis errores con una sonrisa.
Que el enojo dure poco porque ya empieza otra jugada.
Que me defiendas de forma irracional y todas las otras sean equipos de cuarta, que no debieran estar clasificadas...solo yo.
Que te quejes con los árbitros que me colman de amarillos y rojos.
Que me grites alentando cuando corro cansada. Que me abraces y me beses mirando al cielo.
Que festejes mis aciertos aullando con cientos de papelitos, con desgarro y sin importarte estar al otro día casi sin voz.
Que vengas aunque llueva, esté muy frío, que te levantes de madrugada para esperarme.
Que te pintes la cara con mis colores, para la guerra.
Que faltando un minuto te quedes atónito, te pares y te preocupes, que me enciendas antes de que acabe y uses nuevamente tu mano de dios...hasta estrellarme de placer contra la red.

miércoles, 2 de junio de 2010

me hicieron la boleta


De un salto entraré al rojo y te haré detener. Bajaré hasta tus pies y de rodillas tensaré tus dedos. Me pintaré los labios con el mismo carmín y como ella cantaré un cumpleaños feliz en monocordio. Levantaré las banderas rojas y seré un colorado defendiendo tus derechos. Diré rojas palabras y rojo encenderé tu cigarro. Rojo te tomaré por atrás y más rojo te pondrás entre mis manos. Mis uñas rojas no encontrarán lugares donde quedarse y te recorrerán bailando...vestida de rojo.
Entonces tendré amarillo y con precaución te sacaré una sonrisa. Estaré trepando en el amarillo casi sol y no verás nada hasta el mareo. Y así...inestable te estabilizaré con mi boca sin cuidados en tus dientes, nunca blancos.
Y pasaré al verde y en mar verde transformaré mis ojos hasta entornarte para que avances. Y caminaré en tu césped hasta la línea de tu media cancha y gritaré en verdes...seco, inglés, esmeralda, fluo,petróleo, benetton y los demás verdes traidores.
Y pintada de colores, sin ropa, sin plumajes ni disfraces bajaré la ventanilla para explicarte que es momento de bajarte del auto en cuotas que te hace tanto bien,de parar con la bocina que interpela a distraídos o ignorantes, de caminar un poco sin estar pendiente del semáforo porque los colores... flaco... los colores te los doy yo.

sábado, 29 de mayo de 2010

lo que pudo haber sido


En el borde del camino hay una silla. No sé si hubo otras que no ví o es la primera con la que me encuentro. En ésta me siento.
Me voy a alinear, acomodar mi falda, volver a atar mis cordones.
Voy a desprender los botones de mi blusa para contarlos y volverlos a prender. Revisaré los ganchitos del soutien y si estoy aún con ambos aretes puestos.
Contaré mis pulseras y las cuentas del collar de mostacilla,rearmaré los rulos de mi pelo rojo.
Abriré mi mochila y miraré lo vacío del monedero, lo lleno de papeles viejos que almaceno porque no hay tachos. Leeré tu carta.
Una, otra, otra y otra vez.
Recordaré mi cuerpo tenso y desnudo esperándote. El vacío de mi cama cada vez más grande, el café que se enfría y la coca del fernet sin gas.Mi enojo con llanto y sin llanto. Mis gritos y maldiciones. Mis movimientos en paroxismo juntando una pocas cosas y el portazo final.
Y el viento en bici. El mapa grande que se me vuela cada vez que lo depliego. Y mis carcajadas al aire, fuerte, tan fuerte que me erizan la piel. Y mis noches en la estación, en un hostel, en el tren, bajo un árbol. Y la luna y ese sol.
Y silencio.
Hoy me desparramo un rato en la silla. A veces necesito un traguito de nostalgia.

sábado, 22 de mayo de 2010

como en un tango


Es que sos un atrevido.
Crees que es simple herir y esconder el tramontina.
Imaginás liviano el escupir y que al hacerlo solo se cubre de pegote mi cara.
Pensás que vale oro tu opinión y que da miedo.
Te noto convencido al ensuciar con cobardes testimonios lo que soy, o por lo menos lo que quiero que crean.
Soñás con que me retuerza, de amor, de dolor o lo que sea ...pero que me retuerza al fin...como tu vieja retuerce trapos al baldear.
Sentís resuelta tu increíble devoción por mi,construís castillos que te alejan de lo infinito de mi carne rozando la tuya e intentás silenciar gritos de pequeñas muertes en mi cama.
Tratás de que ya no coma, no baile, no me curve al cabalgarlo.
Amordazás mis días. Amordazás con papel barato, liviano, frágil, cada una de mis noches.
Le contás a los demás y frente a tu espejo que no soy tan hembra, que me lo perdí, que elegí lo fácil.
Escribís poemas de oferta hasta ensordecerme...
Decís que elegí dejarte atrás del vento, una tarjeta, un auto, viajes y la estabilidad de un hombre mayor. No.
Elegí dejarte porque no te admiro, porque tus chistes me avergüenzan,es un letargo estar una noche a solas, tus ruidos me dan nauseas y ya no me acuerdo de tu cuerpo sin tensarme.
Chabón pusilánime....
Embrión de carne cansada...me dijiste, despechado.
Si te sirve... te regalo esa creencia.

miércoles, 12 de mayo de 2010

un matecito doña?


Me gusta porque después de hacer el amor se convierte en mate.
Sigue caliente, fuerte y sin lavarse.
Me quita el hambre, el sueño y la ansiedad.
Me gusta porque está a mano, porque se deja compartir. Porque entra en mi boca y lo envuelvo hasta exprimirlo.
Porque cuando se acaba, o se lava, o se enfría siempre tiene arreglo.
Me gusta porque es verde...y me calienta a mi.
Mi hombremate mata hombres, elimina adversarios. Solo un hombre que se deja mate puede ser amado sin traición.
Y ando, por la vida, con mi equipo de mate, para amarnos en el auto, en el bosque, en su casa o en la mía, en los viajes, en los velorios, en recitales, en fiestas, en peleas y abrazos.
Nos trenzamos queriendo ser uno, nos fundimos en calentura justa, gritamos, tensos hasta derretirnos y nos miramos.
Tras un enorme silencio mi hombre se transforma.
Es mate.
Y me lo vuelvo a tragar.

viernes, 7 de mayo de 2010

hoy no




Hoy juego a la muertita.
Voy a elegir una muerte con glamour, una muerte linda.
No me vengan con muertes naturales, muertes imprevistas pero en casa, cómoda en cama...no.
Eso de morirse merece un buen trago de vino rico, un cigarro disfrutado hasta el final,una porción de pizza con faina y un buen tango.
Un vestido bien negro...como mi muerte; un sombrero, unos guantes, el pelo rojo y muy largo...tanto como mi miedo a la muerte.
Una noche.
Un perro viejo aullando.
Tres mujeres blancas, casi sin sangre, con delantales lívidos y olor a mentas...peinándome, vistiéndome, prendiendo repetidas veces mi cigarro.
Y un asesino. El más hábil, el portentoso. El que primero me encante para, de un golpe, intentar terminar conmigo.
Y el silencio de una muerte que no tiene ovarios...los retumbos en la calle, amenazantes, sentenciosos, que avasallan.
Todos mis hombres, mis hijos, mis mujeres, mis lugares, mis sueños, mis canciones, mis cuentos, mis vestidos.
Todos mis perfumes, mis marchas, mis batallas, mis mentiras,mis libros...todos juntan firmas para pedir que mi resurrección sea posible.
Y la plaza de mi barrio se llena de manifestantes y manifiestos...y no me dejan ir, no se resignan.
Y la voz de ellos no es suficiente, entonces enarbolan armas y disparan al unísono, sin errores.
Y asi matan a la muerte.
Y la revolución triunfa confirmando que por hoy no se muere.

domingo, 2 de mayo de 2010

sálvese quién pueda


Con un corazón desnudo uno sabe que no se salva.
Voy a vestir mi corazón...
Si le pongo una camiseta de frisa blanca y un culotte y lo dejo en casa, escuchando a Salinas, tomando un café bien negro, tirado en mi sillón mirando la lámpara del piso de arriba...un corazón solo pero cómodo, para que no se inquiete, ni sufra ni se alegre, que no se conmueva ni mueva...un corazón casero.
O le pruebo un sospechoso conjunto en animal print, con ligas y medias negras, y le coloco botas bucaneras, con enorme tacos...y lo perfumo para que quebrante a quien lo escuche latir y lo dejo suelto, con la puerta bien abierta y dinero en el bolsillo, para que reviente en la noche con su tapado de piel ecológica...un corazón fiestero.
O mejor...lo disfrazo, de heroína. Y lo enfundo en un traje ceñido y de cuero negro. Le agrego stilettos y una capa. Antifaz...un corazón valiente. Y lo dejo que vuele, que detenga aviones, lluvias y trenes; que rescate chicos sufrientes que están en las terrazas de los edificios a punto de tirarse.
Pero es necio. No se deja vestir. Me peleo con él a golpes de puño, hasta hacerlo sangrar y lo arrastro hasta mi ropero donde hay cientos de alternativas.
Y se retuerce y dice que lo deje, que ya está, que quiere ser seguir desnudo para siempre.
Y me empuja como el hidalgo de lanza en astillero y me grita que me aleje, que es tarde, que la idea es que se note, que nadie se confunda...
Un corazón hecho trizas, noqueado en el último round.

viernes, 30 de abril de 2010

blanca y radiante


Si se pudiera pintar la luna yo elegiría el negro.
Montada en una negra luna viajaría por tus sueños tan oscuros también, para que no se note...y con la bohemia negra, el vino negro y mi vestido negro...me quedaría quieta en tu noche, cerca y en silencio.
Y si no...le pondría un rojo. Le agregaría un piolín y como un globo aerostático volaría por tus pasiones. Como mis medias rojas,mis ojos encendidos y música que ni suene por caliente. Y mordería el globo hasta comerlo íntegro y quizás caerme.
O de azul. Ahora flotando en medio del mar. Una luna azul a la que subirse aguerrida para conducirla con un timón que no funcione. Navegar tus pensamientos, tus humores...Manejarte, a mi antojo. Desafiar al viento con el que intentás amenazarme. Y ganarle.
Luna amarilla no. Se confundiría con el sol...y ya estamos bastante confundidos.
Pintarla de rosa es muy barato, fácil y liviano.
De verde...y hundirme en tus selvas, las más atrevidas, tibias y húmedas, calurosas y marginales. Mojarme en tus charcos, entregarme a tus pantanos y perderme sin rescate posible.
Y pienso en el naranja, hacerla jugo y beberla en copas de colores.
En violeta revolucionaria y con luchas de género.
O multicolor como la unancha.
Pero...creo que la dejo blanca...porque es linda, inspira a los lúcidos y a los no tan lúcidos y...me permite mentirte y que te creas que a los cuarenta y tres....soy virgen.

lunes, 26 de abril de 2010

los devoran los de afuera


Se me complica disimular que no me gusta. Es que lo quiero por costumbre, porque me cuida, porque es como un hermano...
Yo tenía casi veinte cuando me entregué a sus brazos. No podía pensar en otra cosa. No lograba concentrarme en la facultad, ni al preparar finales, ni quería salir con mis amigas. No había mejor plan que estar atenta al teléfono esperando que me llame.
Él militaba en en partido obrero y participaba en las asambleas casi permanentes que reivindicaban derechos.
Además era músico y tocaba en cada festival solidario al que lo invitaban.
El micrófono le permitía, en las asambleas o en el escenario, sentirse como un referente de la ética colectiva.
Imposible no amarlo.
Y así dejé de recordarme, de mirarme en el espejo, de estudiar convencida, de escuchar a mis amigas.
Andaba de su mano, como un objeto que a él lo completaba, algo así como un morral, una mochila, la guitarra.Caminaba a su lado con velocidad y me sentía admirada por el mundo, algo así como los muñequitos de las tortas de bodas.
Y me enseñó a discutir, a pensar, a escuchar música, a elegir, a comprar libros, a entablar relaciones...
Y, de manera ilusoria...fuimos uno. Medias naranjas, el uno para el otro.

Ayer me rozó el antebrazo el vecino del noveno.
Me sacudió con urgencia contra las rejas viejas del ascensor. Me llevó a su depto, preguntándome qué quería hacer...y no pude contestar.
Me arrojé en el sillón y a carcajadas abiertas le contesté que en este momento...no me importaba nada.
Y sin dudarlo me trepé a su cuerpo siendo atrevida.

viernes, 23 de abril de 2010

de mi mayor consideración....solicito


Qué dificil se me hace.
Tantas veces siento que voy a renunciar y cuando me decido hacerlo ya no tengo tan claro a qué puedo renunciar.
Ser fuerte y eficiente, inteligente y sensible, creativa y profunda, sensual, sexual, maternal.Estar buena pero hacer como que no me importa, tener onda para ir a un ensayo o escribir un cuento, llegar a fin de mes, respetar al pibe del semáforo, trabajar en una ONG, demostrar que soy zurda, honesta, que tengo ideales y sé defenderlos, que nadie avasalla mis derechos pero soy tan tolerante que todo puedo negociarlo, que no lloro, ni me desmayo, ni hago escenas. Que no me preocupa la fidelidad ni la infidelidad, que sé lo que es ser amiga, que me gustan los vestidos pero aclarando que de diseño independiente, que detesto a los militantes porque se venden mucho al como sí, que no me gustan los jet set...ni los del folk, ni los de los clautros académicos, ni los de los derechos humanos. Que no transo. Que no soporto los acuerdos implícitos del machismo instalado y me molesta que las bailarinas bailen descalzas y los bailarines con terribles botas. Que no me banco que él te lleve a cenar. Que no me importa lo que opinan pero quiero que de mi se sepa lo mejor.
Traéme ya un formulario. Renuncio.

martes, 20 de abril de 2010

qué pretende usted de mi


Me gusta que te calles. Que camines a mi lado, ni despacio ni rápido sin desacompasarnos.
Me gusta que me sirvas vino sin preguntar. Que te rías si me olvido de ponerme las medias y me duelen los pies por las ampollas. Que me regales una sombra azul para los ojos.
Me gusta tocarte el culo en la entrada del teatro. Que comas más cuidadosamente que yo. Que me pidas que te lleve en el auto y que no vaya tan rápido.
Me gusta cuando preparás la pasta con salsa y decorás el plato. Cuando ponés un mantel,comprás flores y sacás un chocolate del bolsillo.Cuando te ponés crema humectante y me dejas jugar a que te maquillo.
Me gusta que te dejes recorrer, que cierres los ojos.Que me leas un libro para que me duerma y te duermas antes de la primera página.
Cuando sos fuerte y llorás y puedo abrazarte.
Me gusta que te indigne la prepotencia y el abuso del poder. Que te enojen las herencias, de lugares, de tierras o de talentos.
Adoro que no estés pendiente del fútbol.
Me gusta verme cuando te veo, en la diferencia, en lo que admiro.
Pero voy a dejarte, porque seguramente vos vas a terminar matándome.

miércoles, 14 de abril de 2010

Noche de propaganda


Estoy abatida.
No sufro de tránsito lento, no tengo bajas las defensas, no siento mis encías sensibles.
No se me despega la prótesis dental, no cuento las calorías de los dulces que me como, no me duele el abdomen cuando menstruo ni sufro de cambios de carácter.
No se me termina el detergente de la esponja,no me quiero hacer un liftting.
Camino sobre piernas sin arañitas ni varices, no tengo el pelo ni tan seco ni tan graso.Tengo axilas que se ven como axilas.
Las alas que despliego no son las de siempre libre y no me descalzo en el living porque uso un desodorante para pisos brisas del campo.
Mi baño no huele al de la estación, mi ropa tiene olor a mi.
Lavo en el lavadero o con jabón blanco.
Cocino sin aderezos especiales, no le pongo queso crema a todas mis comidas.
Tomo agua de la canilla y, a veces, la saborizo con un poquito de limón.
Por eso, esta noche me voy a desquitar...me treparé en unos terribles stilettos rojos, me calzaré unas pantys con ligas, me pondré ese conjunto salvaje en encaje y lycra...bailaré sola en la cocina el track 7 del último disco de Calle 13 mientras lo espero...
Esta noche no lo dudo...me encaramo, apasionada, sobre Mister Músculo.

domingo, 4 de abril de 2010

cuidemos a las niñas


Están jugando a las muñecas.
Visten de rosado, se pintan las uñas, para el cumpleaños les alquilan un spa donde las maquillan y las peinan y la ceremonia final es el desfile...donde gana la más linda.
Usan tacos altos de plástico, llevan carteras con plumitas, tienen más de cinco anillos en sus manos, muchas pulseras y les cuelgan varios collares.
Lloran sin aliento, gritan adelantando un piecito y pateando el suelo. Dan vuelta la cara y amenazan con no querer más.
Se rocían con perfume antes de ir a la escuela, juegan frente al espejo y sueñan con ser princesas.
Comen poco y toman coca light. Caminan contorneándose, bailan reagetton comercial y parecen preparadas para matar...o para morir.
Esas niñas no van a ser mujeres porque así no se alcanza la pasión.
Las mujeres corremos descalzas, usamos mochila, tomamos un buen vino riendo entre amigos, bailamos desde adentro y con el adentro, gritamos los orgasmos, los deshonores, las traiciones en serio. Las mujeres nos adornamos porque buscamos la belleza o porque vamos a la guerra. Nos encantan las tortas, andar en bicicleta, oler a sexo, acariciar con las manos desnudas, llorar cuando un hijo es libre y se está yendo, dar vuelta la cara cuando pasa el hombre al que admiramos...el compañero.
Las mujeres defendemos nuestros nidos, los de todas y las revoluciones.
Levantamos en alto las guitarras, los libros, las herramientas, las ollas, las píldoras, las ideas.Con la tristeza hacemos tangos y con la elegría sainetes.
Las mujeres nos vestimos de todos los colores, como los pájaros y solemos jugar con el amor...porque aunque a veces duele...eso si que es divertido.Amenazamos con no querer más, pero al rato...ya estamos amando.

sábado, 27 de marzo de 2010

donocita.


Como hoy tengo tanta rabia te voy a mentir.
Voy a atender el teléfono tres horas más tarde de lo que me habías dicho y voy a decirte que no estaba haciendo nada importante, que la tarde está increíble y que no hay apuro.
Voy a sonreír cuando me digas que se corrió para hoy el partido y que ni bien terminen me mandás un mensaje.
Te voy a abrir la ducha, con onda cuando llegues transpirado a mi depto y me voy a resistir a levantar tu bolso apestoso de arriba de mi cama.
Voy a hacer unas milanesas y, sin ventilar, voy a poner la mesa.
Voy a suspender mi libro, poner la tele y tomar coca cola común.
Mientras recorrés la programación con el cetro del control remoto voy a buscar una peli, de acción, para que disfrutemos los dos.
Voy a esperar para verla a que termines de conversar con tu vieja y cuatro amigos mientras revisás el correo y planeás una noche de play para mañana, después del ensayo.
Voy a meterme en la cama, hacer como que te deseo y fingir tres orgasmos.
No te voy a abrazar, me daré vuelta y te dejaré dormir para mañana despertarte al mediodía con el desayuno.

martes, 23 de marzo de 2010

fotos no

                                                      [Guevara,+Erneto+'Che'++03.jpg]
Me regalaron una cámara el día en que me enteré que estaba embarazada.
Fines de 1999.
Fotografié mi panza de costado,
frente al enorme espejo de mi cuarto.
Mis meses abultando mi adelante,
 progresivo crecimiento de mi abdomen retratado,
registrado rigurosamente los 17 de cada mes.
Cuando naciste nos sacaron una foto, ensangrentada,
 fuerte, increíble, llena de lágrimas salando la alegría.
No me acuerdo cómo era vivir cuando no estabas.
No sé que hacía con tanto tiempo.
No recuerdo con qué reía, cuando me emocionaba...
es que aprendí a abrazar sin miedo y con todos los riesgos.
Saqué fotos a tu primer diente, al jugar en el piso, en el baño, a tus ojos, tus manos.
Retraté tus pies descalzos dando pasitos en el pasto, con tu perro.
Tus cumpleaños.
 Muchas fotos de comienzos de clases con guardapolvos impecables.
Las vacaciones, el mar, vos en bici, pescando, en la plaza,
con amigos, con abuelos, con papá jugando hasta el anochecer.
Tantas, cientos de fotos.
 Me detengo a verlas en detalle y no puedo olvidar.
 Todo es nuestro.
Es que ahora entiendo.
Hoy es 24 de Marzo , en la plaza ellas marchan una vez más.
No les saquen fotos...no más.
 Es mucho dolor.

jueves, 18 de marzo de 2010

pura verdad


Si me dijeran que pida un deseo...no podría evitar el pensar en vos.
Ahora que estas leyendo, con las manos en la falda, la mirada cansada a veces, la espalda curva como si la mochila simbólica tuviera peso real, frente a la máquina buscando en lo que se enchufa un poco de desenchufe.
Es que no era verdad. Los reyes no existen.
Y los príncipes tampoco.
Mentiras...a los cuentos de hadas, a las novelas venezolanas, a las tías gordas que iban los sábados a la peluquería y comentaban lo bueno que era arreglarse para un marido.
Mentiras quienes vendieron la felicidad con formas esculpidas, a los que diseñan ropa con carga de documento a tal punto de hacernos creer que es una necesidad, a quienes no nos dieron un buen golpe cuando nos empezamos a desentender de la injusticia y la revolución y las cambiamos por comodidades burguesas que nos hipotecan.
Mentiras los mercaderes del placer, quienes se ofrendan en regalos y después te cobran hasta la cinta scocht del paquete.
Mentiras las felicidades permanentes, los amores sin costo, las realizaciones personales dentro de este metro cuadrado.
Mentiras los depósitos de amores circunscriptos a los hijos.
Mentiras los secretos, las sinceras felicitaciones y las profundas condolencias.
Mentiras los elogios a tus comidas y a tus esfuerzos, la congratulaciones por tu ascenso y por bajar de peso.
Mentiras que te van a becar, que te sobra el tiempo si te lo querés hacer, que querer es poder.
Mentiras que ya no hay hombres, que ya no los hay machistas y que cada vez se ven más gays.
Mentiras lo de la liberación femenina, que podemos con muchas cosas a la vez y que lo único valioso es ser madre.
Mentiras los genios que conceden deseos.

sábado, 13 de marzo de 2010

yo tambien quiero un fantasma



















Me la cruzaba cada mañana al salir de mi departamento y yo estaba convencida de que ésto era algo más que una casualidad.
Yo era lógica, muy lógica, casi hasta el extremo de pensar que era lógico jugar a creer en algo.
Por eso, ese martes no estaba atenta.
Vestía de gris riguroso, de gris el vestido, gris el pelo, grises sus ojos, gris sus zapatitos, gris su mirada, su voz, su piel, sus manos, su andar.
Yo me había dado cuenta de que hablaba sola...pero ese día me detuve en un detalle.
Cuando la mujercita miraba hacia su derecha, solamente en ese momento hablaba y sonreía con la mirada siempre fija en el asfalto.
A quién le habla? pensé por un momento y, como andaba con unos treinta minutos de tiempo para desayunar, me atreví a seguirla.
Tal como lo había deducido...le hablaba a alguien o a algo que a su entender iba a su lado.
Me convertí en una absorta testigo del diálogo, donde las frases se concatenaban con largos silencios de los que se disponían enormes respuestas.
La mujercita subió el tono de voz y entonó un reclamo reiterado, vehemente, furioso, extremo, desgarrador.
-Hoy me voy con vos!. Gritó.
En la ochava de la esquina un auto la interceptó y en milésimas de segundos subió a la vereda sin poder frenar, chirriando las cubiertas contra el asfalto.
Y yo lo vi.
Un hombre,translúcido, de andar quieto y acompasado la empujó hacia el otro vértice de la calle.El hombre que a diario la tomaba de la mano para recorrer la ciudad. El hombre en secreto. Su fantasma.
-Todavía no. Anunció. -Todavía no, mi amor.
La mujercita fue atendida por el servicio de emergencias urbano.
-No para de llorar, comenta el paramédico.- Y eso que no fue nada.
Preguntaron si había testigos de lo ocurrido.
Me senté en el cordón de la vereda y me miró. Lágrimas en carrera bajaban entre las arrugas. La miré y todo fue dicho. Sonrió y siguió llorando recostada en el hombro de su fantasma.

martes, 2 de marzo de 2010

caer


Si pudiera olvidarme de las películas que ví y de los libros que leí. De las historias que escuché. De la sensación de completud en ese beso. De mi sonrisa burlándome de la soledad y sus lacayos.
Si pudiera fumar sin recordar el cáncer. Tener sexo sin protección. Emborracharme sin sentir que te ven y no es terapéutico.
Si pudiera echar a mis amigos a la calle, a los empujones, por cobardes. Si me sumergiera en el mar a nadar, aún sin saber nadar.
Si no creyera que la música me cura, si me olvidara de la existencia del inconciente.
Si bailara sin coreografía y no fuera más a trabajar.
Si no supiera leer. Si comiera chatarra a diario.
Si pudiera golpear en la cara al que me discute, escupir al que no se fija.
Si se me diera el gusto de no pagar un impuesto, de abandonar al que amo, de denunciar al que limpia vidrios en el semáforo.
Si engordara, me durmiera, me entregara, me escapara.
Si pudiera ser terriblemente irracional y fría como roca. Si no tuviera corazón, ni cabeza, ni útero.
Si la noche me encegueciera y el sol me dejara ver...volaría y no volvería más...hasta estrellarme.

domingo, 28 de febrero de 2010

como un terremoto




Esa mujer me intrigaba, me daba rabia y no le creía eso de estar feliz a modo perenne.

Desde pequeña ella soñaba con tener varios niños y con una boda, al revés el orden. Yo había logrado varias bodas y un niño.
Tenía las uñas de los pies impecables y el pelo caía desde la cúpula de su cabeza, en cortina.
Sus vestidos eran a media pierna, prendidos adelante, minimalistas, sobrios pero frescos.
Tenía varias carteras que completaban sus zapatos.
Trabajaba en su casa, en decorarla, en organizar cumpleaños y en esperarlo a él.
A veces venía a la biblioteca a revisar revistas de découpage y nos tomábamos un café.Dulce, equilibrada, sostenedora de un paraíso a unos metros por la misma vereda.
Esa noche era el aniversario...16 años de casados.
La escuché tan inquieta, seductora, ansiosa.
- Mirá lo que me pienso poner!-. Evidentemente esta mujer tenía un lugar para la fantasía que yo no había visto. Claro, ahí está.
Sacó de una caja un conjunto de lencería rojo intenso, rojo caliente, rojo picante. Muy rojo. Y con una sonrisa bajo ojos entornados miró hacia adelante, como viendo la escena y dejándome ...afuera.
Esa noche pensé en ella varias veces. Y en mis prejuicios.
Me metí en su película, indiscreta y los encontré riendo entre las sábanas, entre velas y chocolates.
Prometí no juzgarla nunca más. Prometí no dudar de la mujer que sonríe.
-Viste lo de Marcia?-me dijo la encargada de limpieza cuando apoyé mi cartera, el celular y mis libros en la sala de lectura.
-Le pegó un tiro al marido...parece que andaba con otra.
La teoría del caos. Es eso.

jueves, 25 de febrero de 2010

yo fui testigo


Había elegido un sitio cerca de la ventana. Me incliné varias veces hacia la mesa para corregir el calce de mis medias.
Tenía el deseo de mirar e imaginarles las novelas a esas mujeres.
La moza era exquisita. Se trasladaba contoneando la cadera entre las mesas del bar. En ruinas.Retro pero de verdad, sin diseño.
"El viejo oriente" invitaba un cartel más viejo y más retro . Sin diseño.
La carta pegajosa, el mantel de hule, las sillas de caño, platos feos casi a propósito.
El macho con su porte de vacan contaba billetes en la mesa del fondo, mientras con un palillo escarbaba sus dientes una, otra y otra vez, escupiendo sobre el mantel.
El macho con otro macho. Flaco y viejo. Seco y tembleque. Un par de amigos...
La niña moza sonreía con asco a sus invitaciones. Una, otra y otra vez.
El macho dueño del bar, ejerciendo sus poderes miserables la tomó sorpresivamente del antebrazo y se la dió.
La entregó como se pasa un plato, una carta de truco, una moneda, un blister de analgésicos. Ni la miró y sonriéndo lo miró a él hasta convertirse, ambos en carcajadas.
Burlones. Gigantes con moho.
La mujercilla me dejó verla y sin dudarlo tomó un tramontina de la mesa de al lado.
Me puse de pie, de inmediato y hecha yo carcajada me acomodé por última vez las medias para salir del bar bien compuesta.

martes, 23 de febrero de 2010

violeta


- Cómo me gustan las mujeres fuertes- le dije mientras compartíamos un cigarrillo.
- Yo no soy fuerte- aclaró haciéndose cargo de mi admiración.
Hay mujeres que bailan suavemente con un compañero de tiempo inmemorable, hay otras que bailan con una amiga. Hay quienes lo hacen abrazadas, otras que se inspiran y danzan solas, hay otras que bailan con su sombra, otras que sonríen mientras bailan con un hijo, otras que bailan en murgas, en escenarios, en la tierra de Santiago, en una piscina.
Hay mujeres que bailan una idea, un poema, una marcha. Hay otras que danzan dolores, en la plaza y con pañuelos. Hay mujeres que bailan mirando hacia abajo, otras altaneras, otras mirando a la par, solidarias.
Hay quienes danzan alegría, furia y tristeza, otras bailan al amor.
Hay mujeres viejas que bailan hace rato, otras que están aprendiendo a bailar, hay otras que enseñan...
Mujeres que cambian de bailarín a diario, mujeres que se aburren o divierten bailando, mujeres que se cansaron ya de bailar y están caídas...sin aliento.
Mujeres que bailan con un arma, sobre tacos, con botas, en zapatillas, descalzas.
Mujeres que elijen parir en una danza.
Todas me inquietan.
Pero la mujer de la que hoy les hablo...ella bailó con la muerte.

domingo, 21 de febrero de 2010

sola conmigo


Maia se hizo un tatuaje porque era necesario, imprescindible. Eligieron juntos la imagen, Germán amaba los barcos y ella aceptó el dibujo de un ancla en su hombro derecho.Toman ron.
Se compró ropa deportiva, en azul, blanco, bordeaux y natural y se decidió a correr todas las mañanas. Desayunaba muy temprano, jugos, cereales con leche. David la pasaba a buscar a las 7:45 AM y juntos recorrían a velocidad el bosque. Con frío o calor.
Maia empezó un curso de teatro. Fran es actor y reconoció en ella talento y ángel. Pagaba un trayecto formativo con Alesso y viajaba a Capital dos veces por semana.
Ella adora la comida chatarra. Va de burger a mc donals, sabe de menús y combos. Lo espera horas en las mesitas mientras revisa su correo en la noteboock.Ariel fue el empleado del mes.No puede estar sin una coca-cola.
Maia baila tango.Se anotó con Alejo.
Maia estudia filosofía,usa botas, corre en bicicleta, juega tenis, se viste con marcas de primer nivel, usa ropa de diseño,escucha metálica,aprendió algunas palabras en chino, pinta madera, va a pilates,usa tacos, vuela en helicóptero, aprendió a nadar, se va a vivir a La Paloma, hace yoga, está soñando con viajar a New York, junta dinero para ir al festival de cosquín, milita en el PJ,usa borceguíes,lee el secreto, hace un curso de danza contemporánea, va a un taller de títeres, canta en un coro, empezó a ir a misa, lee la obra completa de Paul Auster, usa zapatillas,Maia.
Y cada tantos días se replantea su vida.
Hoy, parada ante el espejo decide llorar hasta darse vuelta.
Es que en el hall de su departamento hay tanto vacío que no entra nadie.Y está descalza.

sábado, 20 de febrero de 2010

en defensa del planeta


Ella rabiaba si la confundían con una defensora de la paz mundial.
En su adolescencia había comenzado a leer autores que había que leer para pertenecer al círculo de progresistas intelectuales. Entonces hizo todos los deberes.
Al venir a estudiar a la ciudad supo que había que participar, estuvo en agrupaciones estudiantiles y defendió los derechos humanos. Militó en dos partidos, fue a la plaza, marchó todos los meses, defendió la educación pública y popular.
Vió películas argentinas, escuchó a Victor Jara, viajó a Jujuy y a Cuba, participó en juntadas de firmas, hizo expresión corporal, fue a tres congresos para el Día de la Mujer, dejó de hacer ensaladas en los asados, leyó a Simone, no se depiló más, vomitó en las calles, tiró piedras, discutió a los gritos, coordinó dos foros sobre la problemática femenina, fumó, trasnochó, fue al barrio el sábado temprano y sin dormir, participó en la red del trueque, creyó en la revolución, supo que todos no se daban cuenta y se desesperó,formó parte de un grupo planteando una alternativa armada, vendió sus pocas cosas, armó su mochila y se compró un pasaje en tren para viajar al monte a entrenarse; hasta que una noche...volviendo de estudiar y analizar un texto de García Canclini...lo conoció.
Se miraron fondo a fondo. Nada más.El externo a ambos giró a velocidad intensa, indescriptible...giraron las pasiones, los dolores, las seguridades, los amores. Giraron sus cuerpos, sus mentes, sus corazones, sus dominios, sus trizaduras.
Hoy colabora con Greenpace.

jueves, 18 de febrero de 2010

te la presto



-Prestáme tu vida-, rogó cayendo de rodillas y desestabilizandome al manotear bruscamente el ruedo de mi vestido.
Prestar mi vida es algo que nunca se me hubiera ocurrido, pero mucho menos que alguien me la pida. Y, peor aún, que me la pida Dina.
Tan hermosa. Tan certera en sus elecciones, tan amable en su sentido etimológico.
Cuando Dina camina voltean ellos, pero no los taxistas, los banderitas...voltean todos, los imaginables y los inimaginables.
Si Dina va a probarse un vestido se conmueve la galería entera, y siempre sale con varias bolsas y cajas porque todo le queda bien.
Conoce el mundo y te puede recomendar agencias de viajes, agentes, hoteles, circuitos.
Para las fechas importantes recibe regalos de propagandas y todos son como hechos para ella.
Sus fines de semana se debaten entre familiares preciosos, autos sabrosos, niños dorados, casas enormes, lugares increíbles, marido exitoso, sol, piscina y sistemas de seguridad.
Pero es cierto...nunca la oí cantar.
La música es el lugar a donde si uno entra ya no hay miedo, es el sitio donde se puede volar, el imán que recoge intensos movimientos, es mi madre cantandome desafinando la misma nana, son mis amigos coreando un feliz cumpleaños, es ese tema con el que me retorcí en el beso, es el disco puesto en mi equipo que escuché tantas veces preparando exámenes, es el tango que hoy entiendo, la zamba que me confunde, el rock que me da fuerza, Bach que me entusiasma.
La música te acompaña en un quirófano, te dobla, te endereza, te levanta y eleva, te asfixia, te hace recordarlo a él, a ellos, al otro, te repliega y estimula. La música cicatriza heridas más rápido, te muestra el mejor lugar. Cantamos en guitarreadas con amigos, con nuestros hijos, cantamos al amar y al desamar, cuando sentimos miedo, al temblar, al bailar, despacio, fuerte, afinando, a los gritos, impostando, jugando.
No es que me guste la música...la música es.
- Prestáme tu vida- repitió.
Y le regalé esta canción.

miércoles, 17 de febrero de 2010

adoro


Adoro que me deje ir.
Ponerme de pié, abrir mi bolso, revisar el celular de reojo, confirmar que tengo las llaves. Adoro calzarme los zapatos, abrigarme, retirar el pelo hacia arriba de mis hombros, sonreír, besarlo, tocarle el torso por última vez, acercarme a su puerta y entrar al ascensor.
Adoro salir del edificio a la calle atestada de gente desconocida, caminar velozmente, mirar a los costados y subirme a mi auto.
Adoro andar en bicicleta por la costanera. Tirarme por el tobogán. Adoro apretar el acelerador. Bailar una chacarera hasta quedar exhausta. Adoro correr al ómnibus porque llego tarde. Parar un taxi y cruzar corriendo para subirme. Leer un libro en dos días. Tener un orgasmo en menos de trece minutos, tener otro a veces y enseguida. Tomar cafés y varios mates. Reírme ante lo dramático y no reírme con tiras humorísticas. Adoro verlo dormir sabiendo que me voy pero lo vuelvo a ver. Adoro a mis amigos, mis hijos, mis padres, mis competidores, mis maestros, mis heridas, mi piel. Adoro a mis libros. Comer shawarma.Fumar apoyada, con un pie en la pared.
Escuchar rock and roll, pintarme las pestañas y comprar lápices acuarelables.
Es que no creo en dios.

jueves, 11 de febrero de 2010

san valentín


Tres mujeres. Entrelazadas en un abrazo para caminar. Inseparables en las tardes del café. Tres mujeres amigas que ya no creen en el amor. Tres rebeldes que reconocieron el alto nivel de desorden que este les producía y eligieron escapar. Tres hembras que solo aman a sus hijos, donde es necesario lo incondicional. Tres cuerpos con herrumbre de ganas y sentires, con algunos sacudones carnales, solo deseo y de a ratos. Tres almas que se creyeron las historias de cuentos con finales felices y se toman el café, íntegras pero gracias a la razón.Tres ciudadanas concientes de sus derechos y deberes, solidarias y extremas. Tres aburguesadas que huelen rico, visten con estilo,dicen cuestiones políticamente correctas, van al cine y leen cada noche.
Tres intelectuales que saben. Tres artistas que encuentran metáforas. Tres aprendices. Tres brujas.
Tres cerebros inquietos. Tres corazones vacíos. Tres úteros usados.

Tres ombligos que se desequilibran, en silencio, a solas, en privado, cuando los idiotas festejan el día de san valentín.

martes, 9 de febrero de 2010

protector solar




Me cuesta creer que un hombre se enamore.
Es un razonamiento poco válido porque de hecho en la literatura, el cine, la vida he visto a muchos hombres estrujarse por amor, hasta quedar secos.
Quizás es eso. Se secan pero se remojan enseguida.
Ella venía de una historia de estas.
Silvia era increíble, lo estoy diciendo de un modo literal...increíble.Mujer enorme de humor. Mujer con luz y fuego,adornada en caracoles. Mujer anaranjada.
El la había amado, la dejó de amar y, simplemente se fue.
Ella lloró, pateó, corrió, cayó, saltó,se entumeció, se apagó pero el sol nunca pudo abandonarla.
El sol siempre la esperó, confundido ante tantos intentos de aires, lunas,nubes.Pero convencido de que algún día podrían hablar de amor.
El sol se enamoró de Silvia, el sol.
Dicen que cuando ella se despertaba y preparaba su bandeja con mate y tostadas en la ciudad el sol se abría.
Dicen que cuando se bañaba la temperatura subía y un sol rojo volvía desierto las calles candentes, calientes.
Dicen que cuando caminaba en sus vestidos estampados y tacos bien altos el sol se ponía amarillo y se reencendía de rabia cundo algún hombre giraba y se babeaba al verla pasar.
Dicen que por las noches, a veces, salía el sol y Silvia estaba en el balcón.
Y tanto sol, y tanta luz y tanto fuego ella se dejó amar hasta que por la tarde se derritió.
Es que una mujer es capaz hasta de cambiar de estado, y para siempre.

sábado, 6 de febrero de 2010

memoria



Llueve y ya no aguanto más. Hace casi veinte minutos que espero en el living sin despertarlo.
Si me dice que es verdad me voy hoy mismo.Por idiota.
Si me lo niega me voy hoy mismo. Por cobarde.
Yo no estoy con idiotas ni cobardes. Me desenamoran.
Y me reencontraré conmigo y mis pasiones. Y volveré a reir. Y retomaré mis escapadas al mar. Mis amores cinematográficos, mis delirios de bacana. Me abrazaré con mi madre.Pasaré semáforos en rojo. Caminaré otra vez kilómetros por día.Sacaré la basura.
Me internaré en las librerías. Repondré mis fragancias deliciosas. Comeré tortas. Tomaré mate.
Iré al cementerio todos lo sábados. Bailaré chacareras.Viajaré con amigos.
Recorreré las calles de mi pueblo sola. Recorreré las de La Habana.
Escucharé la radio. Leeré poemas de Neruda. Me compraré un vestido por mes en una feria. Encenderé fogatas.
Trabajaré siete horas por día. Correré descalza. Me enamoraré cada sábado y me desenamoraré el domigo. Dormiré cómoda en mi cama.
Tiraré los diarios. Cambiaré los sillones. Cantaré guarachas.
Abrazaré a mis amigas, temblaré . Me emocionaré todos los días. Curaré heridas y me dejaré abrazar.
No voy a despertarlo. A ver si me sale con un domingo siete y me empiezo a olvidar.

viernes, 5 de febrero de 2010

despegó








Desoyó las indicaciones de su madre de manera sistemática, pero, cada vez que iba al circo ponía una tijera en su cartera azul.Asi se sentía previsora, responsable, aventajada frente a los demás. Si se caía la carpa ella, con su tijera cromada los podría rescatar.
Esa noche vestida con dedicación , sola, se fue al Aguilas Humanas.
La cola para entrar estaba cargada. Prendió varios cigarrillos hasta acceder a su lugar, en primera fila...casi en la pista.
Podría jurar que el presentador la miró con interés y le dedicó la función.Era un hombre con la cara esculpida en cera, increíblemente elegante y dueño de un manejo corporal exacto y simétrico. Cada movimiento acompañado por la palabra precisa.
Las luces destronaron sus ideas y pronto se vió casi adentro, capaz de hacer reir, de contorcionar, de subirse sin red a la cuerda más alta y caminar abusando de su equilibrio.
Su cuerpo reaccionó y en un santiamén se puso de pié, ante la mirada atónita del jefe de pista.
Entró a la escena y de frente a uno de los andamios comenzó a subir, a trepar hasta llegar al arnés que tuvo a mano.
El silenció adquirió consistencia, se podía oler.
Los músicos atentos a cada movimiento y obedeciendo al director redoblaron tambores.
Dos guardias de uniforma accedieron al pié del andamio pero el hombre esculpido detuvo su pretendido accionar con un suave- déjenlá.
Se tomó de la barra, desató las sogas y respiró profundamente con el costodiafragma.
Absortos la vieron volar.Voló con elegancia. Voló convencida. Voló como debía hacerlo, como cada centímetro de su piel le indicaban.Voló de ida y vuelta, atravesó el espacio primero con ambas manos en la barra luego con una y...por último se soltó.
Los que estaban presentes recuerdan aún hoy el increíble suceso.
Su vuelo en línea recta viró a un vuelo en círculos, luego en espiral, lento, a velocidad, jugando con los arribas y los abajos.
Voló feliz, llorando,buscando la mirada cómplice de quienes la sostenían en el aire.
y se fue.
Volando descendió al pasillo, tomó su cartera azul, con aplomo la abrió y sacó la tijera. La enarboló en alto como bandera y, volando traspasó la puerta.
Nadie aplaudió.
Suspendieron por unos minutos la función por problemas técnicos.
Titularon en el diabrio del pueblo " Mujer caucásica, con trastornos mentales intentó cortar la carpa del circo".
Pobres, no entendieron nada.

jueves, 4 de febrero de 2010

mouse



Muy pocas veces mar adentro tuve miedo.
Algunas sentí la clara posibilidad de una muerte heroica... pero sin mayores tormentos.
Esa noche me tocaba no dormir, por orden del capitán.
Nos hacía turnarnos , intentando socabar nuestra templanza y jugar con "sus niñas" vulnerables.
Yo no odiaba a los hombres poderosos, no me había enfrentado todavía con una rata, nunca.
Podíamos caminar por la borda, estaba permitido. Prendí mi séptimo cigarro.
- Tengo que cortarme estas uñas- pensé, seria y profundamente, cuestión que me hizo sonreir...Hacía tanto que no sentía urgencia de resolver algo no importante.
Busqué algún sector en la superficie del barco que se sintiera lo suficientemente áspero y empecé a limar, tranquila y delicadamente cada sector de todas las uñas de mis dedos.
Cuando vivía en la nieve tenía las manos hermosas.Limarlas y barnizarlas era un ritual semanal del que jamás me quise escapar.
Escuché ruidos en la bodega. Todos dormían, seguro.Tenía yo, esa noche, la responsabilidad de vigilia.
Bajé por una escalera enclenque y y corroída por el agua.
Seguramente me iba a encontrar con los ojos alarmados de varias ratas hambrientas.
Por costumbre agarré por el mango el cuchillo que llevaba en mi corpiño. Herencia de mi abuelo, pirata y cazador legal de tiburones.
Pensaba en mi abuelo y su adicción por las licencias de la vida, irresponsable, irreverente, bebedor y lumpen.
Pensaba en mi abuela y sus batidos y su sonrisa siempre quieta, siempre dura, fija, como si no quisiera ensayar otra por temor a perderla y no recuperarla más.
Lo intuí.
Me tapó la boca y tomó de la cintura desde atrás, cobarde.
Me dijo dos o tres frases que lejos de asustarme inyectaron de alerta mi cuerpo.
Lentamente comenzó a invadir cada parte de mi con sus manos hediondas, torpes, saladas, arrugadas e irregulares.
Baboseó mi cuello y tiró de mi pelo, varias veces.
Me respiraba tan cerca, me metía su aire por las fosas de mi nariz y mis orejas.
No recuerdo más o no te lo quiero contar o no encuentro palabras que puedan leerse sin que se te retuerza el pecho o te des vuelta quedando con las víceras hacia afuera.
Adoro pensar antes de actuar y esa noche me dí ese gusto.
Pensé en liberar mi mano de su brazo y lo hice.
Pensé en encontrar el espacio intercostal y lo hice.
Pensé en clavarle la hoja hasta el tope del mango, sin error...
Fuí la única sospechosa de la muerte del capitán y no lo negué en ningún momento.
Atada y con la mirada piadosa de las otras niñas y más de un amigo de viaje llegamos al puerto. Tenían la órden de no hablarme.
-Qué hiciste, hija? -lloraba mi padre caminando a mi lado mientras me llevaban a la celda.
- Maté a mi primera rata-sentencié.

miércoles, 3 de febrero de 2010

te acordás de Patricia Saran?


Los ascensores de rejas la erotizan, la remontan a pautas publicitarias donde todo era posible.
El martes tuvo que ir a entregar un certificado de domicilio a una oficina ubicada en el cuarto A de un edificio estilo francés en el corazón de la ciudad.
El calor la agobiaba como todos los febreros y elegir qué ponerse resultó trabajoso e incómodo...molesto.
Antes de salir se miró en el enorme espejo de su cuarto y vió a la mujer que más le gusta enfundada en un vestido negro liviano, hasta la rodilla y subida a unas plataformas verdes. El pelo negro y ordenado en un rodete sobre la nuca, tres anillos importantes ( tal como lo decía su prima Elena), sin medias, mochila en el hombro y siempre apurada.
Llegó en taxi. A las pocas cuadras de camino ya no podía mantener el intento de elegancia y frescura.
Sin detenerse en nada ni en nadie empujó la puerta entornada de vidrio y rejas.
Sus manos húmedas, su cuello, su frente, sus piernas. Nada para acomodarse.
Piso nueve.
Olor a grasa y bronce, ruidos mecánicos y sordos.
Sin esperar a que se detenga totalmente abrió la puerta y con dificultad ingresó.
En el espejo todo se veía bien. Sus labios habían subido unos cuántos tonos de rojo, sus mejillas...
Piso cuatro, ascenso.

Decenas de personas agolpadas en el palier del edificio. Bomberos. Dos porteros.
Varios prenden sus celulares y el vecino del kiosco viene con la linterna.
- Es la tercera vez que nos quedamos sin luz en la semana,estos de Edelap no tienen perdón...
- Hay una mujer encerrada en el ascensor...pero no contesta.
La preocupación aumenta y llega el servicio de emergencias médicas.
Logran acceder al equipo y bajarlo. Abren la puerta de rejas.
Juliana sonríe. Descalza, con el pelo suelto y las plataformas en la mano.
- Se siente bien? pregunta el paramédico.
- Muy bien! Gracias. Y con la mochila a la rastra sale del edificio apurada, como siempre.

lunes, 1 de febrero de 2010

como una de gancia


Me gustan los cuerpos de todas, pero de todas...jóvenes, viejas, gordas, flacas, lindas, feas,elegantes, torpes...
El mío en cambio, resulta difícil de llevar.
Para comprarme la bikini que hoy me puse dediqué importante cantidad de tiempo frente al espejo, ensayando poses seductoras frente al mar.
Si entro la panza no tengo glúteos, si camino despacio pierdo altura y si camino rápido se me mueven mucho mis partes ricas en grasa.
Pero dicen que es una cuestión de actitud...entonces, allá voy.
Pileta, sol, música caribeña, unos cuantos bañeros en decadencia, muchos niños, hombres y...mujeres.
Si de caminar se trata...no me prendo, pero, una vez en el agua puedo mover el pelo de un lado al otro y sentirme una chica de tapa.
No me interesa ser perfecta pero como cuesta la imperfección.
Es lunes.
El calor sofoca mi imaginaria imágen y mi cerebro.
No solo me cuesta caminar hacia el agua...tambien me cuesta pensar.
Me envuelvo en un pareo que me trajo mi amiga Sara de Acapulco, puro color.

Camino por el borde, ante la mirada de todos.
Me detengo frente a la escalerita roja que me va a permitir meterme en el maravilloso velo del agua.
Miro la superficie azul, irregular por los movimientos ondulantes de un señor que se luce haciendo un roll bajo el agua.
Respiro hondo, entro el abdomen, tenso los brazos, desato el nudo y abro el pareo.
En ese instante la multitud corea un Uuuuuuuuuh! sordo, horrible, seguido de carcajadas.Es a mi, no tengo dudas.
Sin otra posibilidad de escapatoria entro en el agua.
Me sumerjo hasta llegar al filtro y me dejo chupar.
Paso por un túnel donde nada luminoso es posible, a velocidad que me permite registrar cada centímetro de mi piel por la fricción.
Caigo, a lo más profundo, sin límite.
De pronto, como por acción del viento me elevo a la superficie del mar, azul,tremendamente azul.
Me paro sobre las olas, erguida en mis dos piernas y mi sombra se refleja en ese azul.Soy una hembra, fuerte y valiente, elegida entre peces, espuma y bestias acuáticas.
No me dejan ir...es que me estaban esperando.
Pero de nuevo el viento y el túnel y el filtro y el señor que rolla y yo y mi pareo...y nadie que mira y nadie que abuchea. Despacito entro en el agua y hago unos graciosos movimientos estilo perrito.

domingo, 31 de enero de 2010

con botas


Ella lo amaba tanto...irracionalmente, por eso era para tanto.
No alcanzaban las palabras para empezar a capturar las sensaciones y después los sentimientos.
Amaba a ese salvaje, inapropiado y blasfemo.

Si algo había aprendido en estos viajes era que una mujer siempre debía dejarse las botas puestas, siempre. Aún al dormir, lo pensaba mil veces antes de tener la seguridad para sacárselas, dejando un cuchillo al costado de la cabeza, entre sus pelos.
Esa noche había festejo en la orilla y se liberaron las pasiones.
El fuego era anfitrión y vuelto en enorme fogata presidía el encuentro.
Se miraron a través de las llamas y eso bastó para que ella asumiera que ahí estaba el todo. En su rostro se dibujó una imperfecta sonrisa, alejada de su educación de institutrices. Cargada de fuego, por dentro y por fuera se puso de pie, sin dejar de mirar.
Panderos y gaitas impulsaron su cuerpo hasta el extremo...con el corazón a medio pecho retumbando en sus sienes dirigió su caminar acompasado.
El también se levantó y ante sus ojos tomó de la mano a otra mujer y, lentamente, armónicamente se bailaron ambos, uno al otro como en círculo.
Parada frente al dolor, que danzaba sin verguenza dejó de latir e inmediatamente se dió cuenta...claro...él usa botas y ella baila descalza.

sábado, 30 de enero de 2010

Simone no soy yo


Varias veces te esperé en el café..en el que te ví por última vez, leyendo el segundo sexo...
Te odio, Simone. Y lo digo convencida. Te creí cada frase, me dieron tanta luz que de la ceguera, rápidamente pasé al entendimiento.
Mi inquietud, nueva, lógica, con vuelo, tranquilizadora, inquietante se convirtió en una carga difícil de llevar...pero, tan placentera.
Hermoso el ser una hembra. Hasta lo más perverso.
Jugar entre los zapatos, los labiales, los libros, los discos, la militancia, la solidaridad, las recetas, las cremas, las maestrías, los gimnasios, los amigos, las amigas, el discurso científico, el lenguaje artístico, el jabón en polvo, el facebook...hasta dónde, Simone? Hasta dónde?
Te odio y odio a cada mujer con la que me cruzo, cuando la veo felizmente resignada a acompañar a un otro. Pero el odio vira a ternura cuando advierto que esa aparente ceguera que aleja de la rebeldía sostiene nidos, lame heridas, abraza a guerreros, calienta a dormidos.
Y entonces, vuelvo a amarte, Simone, y me regodeo en lo leído y en el mundo que pude ver desde tus ojos.

no reniego todo el día


es cierto...no estoy pensando todo el tiempo en ésto...pero me aburro, me cansa, no me alcanza. Si lo pensara sin detenerme no haría nada...no limpiaría tu pipa, no serviría tu café, no leería tu correo, no amamantaría a tu hijo, no educaría a los nuestros, no me probaría ese vestido, no mataría esa oveja, no cosería tu hábito, no dispararía esa pistola, no elevaría anclas, no cantaría...
No soy una histérica cualquiera, no te confundas....conmigo no se jode, chabón, conmigo no.

la conquista del desierto

No me gustan los secos.  Los hombres secos y las mujeres secas.  Tan correctos y agrios.  Prolijos y ordenadores.  Con carteles y...